En Octubre, yo viajé a Perú finalmente. Fue un viaje espectacular y yo amo el país mucho. Estuve allí por ochos días, pero dos fue para volar a Perú y para regresar a EE.UU. Entonces, realmente, tuve seis días para explorar, experimentar la cultura peruana, comer su comida, y más. Durante mi viaje, estuve en Cusco, Ollantaytambo, Urubamba, Aguacalientes, y hice la caminata Inca hasta Machu Picchu.
Día uno: Volar de Detroit a Lima
El primer día consistió en volando y viajando. Yo empecé en Detroit, mi primer vuelo fue de Detroit a Houston. Fue un vuelo de dos horas y salí por la ocho y media de la manana (un vuelo muy temprano). Llegue a Houston por la diez. Entonces tuve una escala hasta la tres de la tarde. Fue muy largo, pero leí, escribí en mi jornal de viaje pequeño (en español claro), y jugué juegos en mi kindle como Sudoko.
Por la dos en la tarde conocí el primer compañero de mi viaje. Él fue mi simpatico y hablamos un poco sobre nosotros mismos. Entonces, a la cuatro, nosotros nos subimos el avion y empezamos nuestro vuelo a Lima. El vuelo duró seis y media horas, el vuelo más largo de mi vida. Yo pasé un tercer del vuelo mirando un poco de El Señor de los anillos: la comunidad del anillo. Entonces, traté de dormir, pero no puse, hubiera un niño llorando por la mayoría del vuelo.
Por la once de la noche, llegue a Lima y pasé por aduanas sin problemas. Sin embargo, la seguridad fue cerrado hasta la tres en la mañana por el vuelo a Cusco. Entonces, yo y tres personas del viaje charlamos en el patio de comidas del aeropuerto. Entonces, a la tres, yo descubrí que mi puerta por mi vuelo a Cusco fue diferente de los otros compañeros. Al mismo tiempo, descubrí que United Airlines no mandara mi equipaje a la línea aérea de LATAM (que fue mi vuelo desde Lima a Cusco). El resto del noche fue muy estresante por mi y no dormí hasta la seis de la mañana, una hora antes de mi vuelo a Cusco.
Día dos: Volar de Lima a Cusco y explorar Cusco
Después, yo fui a un banco para cambiar dinero y luego dormí un poco. Nosotros tenemos una expedición en la tarde. Dormí por una o dos horas, y yo los necesité mucho después de no durmiendo durante el noche. A la dos de la tarde mi grupo fui a Sacsayhuamán para ver las ruinas Incas allí. Las ruinas son impresionantes. Fue a 12.000 pies de altura (afortunadamente, no me afectó el mal de altura durante el viaje). Empezamos con Sacsayhuamán en subimos la montaña viendo varias otras ruinas, terminando con una granja de alpaca, donde ellos producen varios tipos de ropa hecho de la lana de los alpacas, llamas, y vicuñas. Allí, yo alimenté los animales, fue muy divertido por mi. También, nuestras guías turísticos (Freddy y Dennis, yo estuve en el grupo de Freddy. Nosotros tuvimos que separarnos en dos grupos por restricciones para COVID) nos dijeron sobre las ruinas. Ambos hombres son muy informados.
Mi grupo terminó el día con una cena juntos. Escuchamos a música de Perú (ejecutado por una pequeña banda de tres personas), vimos bailes que representen varios regiones y culturas de Perú, y tratamos comida. Yo comí alpaca (que tiene gusta a bistec) y un deserte de pastel. Fue phenomenal.
Día tres: viaje a Ollantaytambo y Urubamba
En la mañana, nosotros salimos por Ollantaytambo por bus. Todavía yo no tuve mi equipaje, sin embargo, un hombre de la compañía de viajes esperara al aeropuerto para obtener mi maleta. Llegamos a la once (detuvimos algunas veces para ver las montañas) al pueblo. Entonces, fuimos por la ciudad un poco antes de ir a las ruinas. Freddy y Dennis nos muestra la arquitectura de los incas que todavía está usado en el pueblo como la sistema de drenaje de agua. También, fuimos a una casa de un sacerdote (de la religion inca) y vimos como él y su familia viven. Ellos viven de la misma manera que los incas habían vivido en siglos antes. Ellos tienen muchos cuy, un altar a sus dios y a su antepasados difuntos, y un feto de alpaca.
Después, nosotros fuimos a las ruinas. Las ruinas tienen las terrazas conocidos de los Incas, muchas escaleras, y un templo al sol. las escaleras fue un poco difícil para mi, pero las ruinas son impresionantes como ellas de Sacsayhuamán. Las ruinas son más grande que Sacsayhuamán. Aquí las Incas construían almacenes (o qullqas) donde guardaban su comida. Nosotros habíamos visto el templo del sol, los almacenes, algunas papas que estaban creciendo en algunas de las terrazas. Fue increíble.
Después, el grupo tuvo tiempo libre para almorzar. Nos separamos en pequeños grupos, y mi grupo fui a un restaurante peruano tradicional. Allí, yo comí cuy por la primera (y última) vez. Cuy tiene gusto a pavo, pero es mucho trabajo para comer. Hay muchos huesos y no hay mucho carne, un poco como piernas de cangrejo. Sin embargo, me gusta el sabor.Después del almuerzo, nosotros tuvimos algún tiempo para ir de compras. Yo compré un imán de Ollantaytambo.
Entonces, nos salimos para Urubamba, donde nos quedamos por dos noches. Urubamba es una ciudad muy bonita. Allí, nos cenamos juntos otra vez, y caminamos un poco por la ciudad. A la cena, yo traté de ceviche y lomo saltado, ambos fue magníficos, y había querido tratar ceviche autentico por años.
Día cuatro: Valle Sagrado y Maras
Nosotros fuimos a Moray, un sitio de los Incas en la mañana. Moray es un lugar, donde los Incas experimentaban con sus cultivos, como papas y maïs. Es un poco como sus terrazas, sin embargo, en la forma de un circulo. Los Incas podían crear cultivos de los trópicos allí (a pesar de la altura porque ellos construyeron en la tierra, mira al photo). Hay unas terrazas dañados por un aludo de lodo hace unos años, que el gobierno está trabajando a reparar. Aquí, las terrazas funcionaban como un invernadero en las alturas. Es muy raro y yo no entiendo mucho sobre el proceso, pero, creo que las terrazas más profundas protejan los cultivos de las temperaturas fríos de las alturas. También, el tiempo de los Inca, solo dos o tres personas trabajaban en Moray para cultivar los cultivos. Pero, un noble vendría a contar los cultivos y hiciera una informe a otros en el imperio.
Después de Moray, nosotros empezamos nuestra primer caminata, debajo de la montaña de Moray (pero a un punto diferente). La caminata no fue muy duro, pero fue de descenso que es mucho más fácil. Sin embargo, yo terminé en el grupo primero con los excursionistas y no soy un excursionista, pero no fue malo. El tiempo no fue muy bien, parecía a veces que iba a asaltar. Afortunadamente, solo lloró un poco. Por la mediodía o la una de la tarde, nosotros llegamos a Maras, un pequeño pueblo donde hay minas de sal.
Las minas son impresionantes, hay muchas piscinas de sal, alimentado por un pequeño arroyo. Solo ciudadanos de Maras (y que fue nacido en Maras o casado con alguien nacido en el pueblo) pueden tener una mina de sal. Así, las minas y sus ganancias son compartidos entre el pueblo. Después de aprendiendo sobre las minas, nosotros seguimos la caminata, llegando al fondo de la montaña. Entonces, almorzamos por un poco.
Para terminar el día, íbamos a una cervecería y entonces chicheria, que es como un bar en EE.UU. pero en vez de cervezas, hay chicha. Chica es una bebida hecho con maïs fermentado. La cervecería fue muy chévere, y yo traté algunos cervezas peruanas. En la chichera, nosotros no podemos tratar la chica, porque la chica use el agua y nosotros no podemos beber el agua de Perú. Tal vez algún día.
Día cinco: Caminata Inca y Aguascalientes
En el quinto día del viaje, empezamos la caminata Inca. Yo estuve muy nervioso, porque tengo mucho miedo de las alturas y no fue (a la vez) muy seguro de qué tan ancho sería el camino. Empezamos el día en el tren, saliendo de Urubamba hasta las selvas. Hubo mucho calor en las selvas, y por el día. Al principio, el camino fue muy ancho y estoy muy cómodo, pero al lado opuesto de la montaña, hay una caída empinada, que fue horrible por mi. Llegamos a una cabaña por descansar un poco antes de continuo a la segunda parte.La segunda parte de la caminata fue mucha más esbelto, con solo unos metros entre el lado de la montaña y el lado de la caída. Fue muy duro para mi, yo aferré a la montaña lo más apretado como possible. Después de una hora, llegamos a la segunda cabaña para descansar otra vez, y para mi, recuperar del miedo. La tercera parte fue más como la primera, un poco más ancho y por la selva. Nos vemos una cascada muy bella, que fue en la selva. Detenemos aquí por algún tiempo para disfrutar la belleza de la naturaleza. El agua fue muy fría, pero refrescante.
Entonces, continuamos nuestra camino, llegando a Wiñay Wayna, ruinas de los Incas. Fue casi tres cientos escaleras para llegar al fin de las ruinas, donde podemos almorzar, cerca de la una de la tarde. Después de almorzar, continuamos hacia la puerta del sol, donde podemos ver Machu Picchu desde arriba. Llegamos allí cerca de la tres de la tarde y fue magnifico. Hubo algunas nubes, pero, yo pude ver las grandes ruinas incas claramente. Es una vista que nunca voy a olvidar.
Después, nosotros empezamos nuestra descenso a Machu Picchu para tomar un bus a Aguascalientes. El descenso fue lo más fácil de la caminata y nosotros llegamos a Aguas Calientes cerca de la cuatro de la tarde. Entonces, tenemos algún tiempo libre para explorar la ciudad. Yo fui con algunas personas, mirando al rió que fluye por el pueblo, y caminando por el mercado. Es una ciudad muy bella. Nosotros terminamos el día con una cena con el grupo.
Día seis: Machu Picchu y regresa a Cusco
Nosotros regresamos a Machu Picchu el día siguiente. Nosotros partimos el grupo en dos, uno que fui a Huayna Picchu encima de Machu Picchu, y uno que fui directamente a Machu Picchu. Yo, muy miedo de alturas y no estoy muy preparado por el clima más duro que la caminata Inca, fui con el grupo directamente a Machu Picchu.
Machu Picchu fue magnifico, impresionante a ver en persona, los fotos no lo hizo justicia. Nuestra guía por el día, Elvis (un compañero de Freddy y Dennis), nos dijo sobre las ruinas y particular puntos de interés como el Condor, templo del sol, el reloj del sol, y otros. Las ruinas son un poco abarrotado, pero, supongo que mucho menos que antes de la pandemia. Las ruinas están impresionantes todavía, es muy increíble que los incas las construyeron hace casi seis cientos años. Nosotros terminamos en Machu Picchu por la mediodía y regresamos a Aguascalientes por el almuerzo, pero, mi grupo tiene esperar por el otro grupo y tiene tiempo libre antes el almuerzo.
Después del almuerzo, nosotros salimos de Aguascalientes y empezamos nuestra regresa a Cusco. Pasamos el primer parte del viaje en el tren para viajar de vuelta a Urubamba. Entonces, tomamos nuestra bus el resto del camino a Cusco. Llegamos a Cusco después de la siete de la noche. entonces, comimos juntos a un restaurante y fuimos al un bar después por nuestra última noche.
Día siete: camina por Cusco y volar a Lima
El último día de un viaje magnifico, nosotros pasamos el primer parte del día caminando por Cusco. Vimos lugares donde se vende arte, más ruinas (pequeñas) incas, y la catedral de Cusco en la plaza de armas. La catedral es muy bella. Yo no puedo tomar fotos, pero fue muchas obras de arte, como esculturas con oro, pinturas religiosas, y más. No soy religioso, pero agradecí las obras de arte, la architectura.
En la tarde, nosotros vamos al mercado de San Pedro, donde nos despedimos a Freddy y Dennis, y tenemos tiempo libre hasta nuestras vuelos a casa. En el mercado, yo compré algunas recuerdos como un tablero de ajedrez, una bandera peruana, una jarra por cerveza, y más. Entonces, yo regresé al hotel para esperar por mi paseo al aeropuerto. Llegue al aeropuerto en Cusco antes de la cuatro de la tarde y llegue a Lima por la seis. Mi vuelo a Houston desde Lima no fue hasta la medianoche. Así, esperé en el aeropuerto de Lima con algunos de los otros viajeros de mi grupo. Nos despedimos el uno al otro a varias veces, cuando algunos tuvieron sus propios vuelos a los estados unidos.
Día ocho: regresa a casa
Llegue en Houston antes de la seis de la mañana. Esperé en Houston por unas horas, pero fue muy sin incidentes, Hablé con dos personas del viaje antes de su vuelo a Ohio, tomé un café, y entonces, esperé en mi puerta por el vuelo a Detroit. Llegue en Detroit después de la dos de la tarde y tuve ningún problema con mi equipaje esta vez.
Entonces, terminé un viaje espectacular, uno que nunca voy a olvidar. Me divertí mucho con viendo un país muy diferente que mi propio país, comiendo comida nueva para mi, aprendiendo sobre la cultura y historia peruana, viendo las magnificas ruinas de las incas, y enfrentando mi miedo de las alturas en la caminata Inca. Es un viaje, mucho como Cuba en 2015, que yo nunca puedo olvidar y voy a apreciarlo por toda mi vida. Era mucho necesitado en un año duro para mi personalmente y después de dos años de mucho estrés debido a COVID. Además, conocí nuevas personas que fueran muy simpáticos y que yo espero que nosotros mantengamos contacto en el futuro.
Peru es un país muy bella, con gente simpática y acogedoras, y una cultura muy rica. Yo regresaría en cualquier momento, especialmente para ver Lima. Pero, también, amaré pasar una semana en Cuzco otra vez y simplemente relajarme en la ciudad.
Quiero hacer otras viajes como este. Pienso que querer ir a México y ver las ruinas mayas o Argentina para ver Buenos Aires por mi próximo viaje, pero no sé.Y quién sabe como los próximos meses pasarán con COVID, pero yo espero que puedo ver más países pronto.
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